Un postre con siglos de historia
El flaó es probablemente el postre más antiguo de Ibiza y Formentera. Su origen se remonta a la época medieval, cuando las Pitiusas formaban parte de la Corona de Aragón, y ya aparece documentado en recetarios del siglo XIV.
Durante siglos, era el dulce que se preparaba tradicionalmente por Semana Santa y Pascua, aunque hoy en día puedes encontrarlo durante todo el año en pastelerías y restaurantes de toda la isla.
Un ritual familiar que marca la Pascua
De pequeña, recuerdo cómo mi madre y mis tías se reunían el Jueves Santo para preparar los flaons. La cocina se llenaba de ese aroma a hierbabuena y anís que, todavía hoy, me transporta directamente a aquellas tardes de primavera ibicenca.
Era un ritual familiar que marcaba el inicio de la Pascua, y cada familia tenía su propia versión de la receta, con pequeños secretos que se transmitían de generación en generación.
Secreto de familia: las mejores cocineras ibicencas dicen que la clave está en escurrir bien el requesón la noche anterior, envolviéndolo en un paño de algodón y dejándolo en la nevera sobre un colador. Cuanto menos líquido tenga, más cremoso y concentrado será el relleno.
Ingredientes que cuentan la historia de la isla
Lo que hace al flaó tan especial es la combinación de ingredientes que refleja perfectamente la despensa ibicenca. La base es una masa fina y crujiente, similar a una pasta brisa pero con un toque de manteca de cerdo que le da esa textura quebradiza.
El relleno es donde está la magia:
- Requesón fresco (brossat en ibicenco): la base cremosa del relleno
- Hierbabuena fresca: aporta la frescura que sorprende a quien lo prueba por primera vez
- Anís en grano o licor de hierbas: el contrapunto aromático que redondea el conjunto
- Huevos y azúcar: dan estructura y dulzor equilibrado
El requesón o brossat es fundamental. En Ibiza se hacía tradicionalmente con leche de oveja o cabra, y aún hoy los mejores flaons se preparan con queso fresco artesanal de la isla. Algunos añaden también ralladura de limón, pero la receta más purista prescinde de ella.
Cómo se prepara el flaó tradicional
La preparación no es complicada, pero requiere atención a los detalles. Primero se hace la masa mezclando harina, huevo, manteca de cerdo, un poco de aceite de oliva y una pizca de sal. Se amasa hasta obtener una textura suave y elástica, y se deja reposar al menos media hora envuelta en un paño húmedo.
Para el relleno, se mezcla el requesón escurrido con los huevos batidos, el azúcar, las hojas de hierbabuena bien picadas y el anís. Hay que trabajarlo con suavidad para que quede cremoso pero con textura.
Se estira la masa muy fina, se forra un molde redondo y se vierte el relleno. Se hornea a temperatura media hasta que la superficie quede dorada y ligeramente agrietada. Se deja enfriar antes de servir, porque es en reposo cuando los sabores se funden y el flaó alcanza su punto perfecto.
Dónde encontrar los mejores flaons de Ibiza
La pastelería Can Coves en Vila (Eivissa ciudad) es referencia obligada: llevan décadas haciendo flaons con la receta de toda la vida. En el Forn de Sa Porta Nova, también en Dalt Vila, los preparan artesanalmente cada día.
En Santa Eulària, el Forn Can Gómez es otro clásico. Y si visitas el Mercat Vell de Eivissa, encontrarás puestos donde los venden recién hechos.
Un flaó bien hecho se reconoce por su textura: la base tiene que ser fina y crujiente, el relleno cremoso pero firme, y al cortarlo debe desprender ese aroma inconfundible a hierbabuena y anís. Si alguna vez tienes la oportunidad de probarlo recién salido del horno, tibio todavía, entenderás por qué los ibicencos lo consideramos nuestro postre más preciado.
Información práctica
- Precio: entre 3 € y 5 € la porción en pastelería; 6-8 € en restaurante
- Temporada clásica: Semana Santa y Pascua, aunque se encuentra todo el año
- Mejor hora: como postre de sobremesa o merienda con café
- Para llevar: aguanta bien 2-3 días en la nevera, ideal como regalo gastronómico
- Alérgenos: contiene gluten, huevo, lácteos