El único río de las Baleares
Mucha gente se sorprende cuando descubre que Ibiza tiene un río. Y no uno cualquiera, sino el único río de todas las Islas Baleares: el río de Santa Eulària. Vale, no es el Ebro ni el Guadalquivir: tiene apenas diecisiete kilómetros de longitud, lleva agua solo en época de lluvias y en verano su cauce se seca casi por completo.
Pero durante siglos fue el eje vertebrador de la vida agrícola del municipio de Santa Eulària des Riu, y su curso está jalonado de molinos harineros, huertas tradicionales y puentes de piedra que cuentan la historia de una Ibiza rural que existió mucho antes de que llegaran los turistas.
El recorrido: Puig de Missa como punto de partida
La ruta circular que te propongo tiene unos ocho kilómetros y comienza en el Puig de Missa, la colina que domina el pueblo de Santa Eulària con su iglesia fortaleza del siglo XVI en lo alto.
Esta iglesia, una de las más bonitas de Ibiza, fue construida con muros gruesos y aspilleras para servir como refugio de la población en caso de ataque pirata. Desde la explanada se tiene una vista preciosa del pueblo, el río, la desembocadura y el mar: el lugar perfecto para empezar con una panorámica general.
El Pont Vell
Baja del Puig de Missa por el camino empedrado que desciende entre casas blancas con buganvillas hasta llegar al cauce del río. Aquí pasa por debajo del Pont Vell, un puente de piedra de origen romano reconstruido en la Edad Media, uno de los monumentos más antiguos de Ibiza. Crúzalo y toma el camino que sigue el río aguas arriba.
Los molinos harineros
La principal atracción de esta ruta son los antiguos molinos de agua que aprovechaban la corriente del río para moler trigo y cebada. A lo largo del recorrido encontrarás los restos de varios de estos molinos, algunos bastante bien conservados.
El más importante es el Molí de Baix, restaurado y convertido en un pequeño museo etnográfico donde se pueden ver:
- Las muelas de piedra originales
- Los canales de agua y compuertas
- Los mecanismos de madera que hacían funcionar la maquinaria
- Herramientas agrícolas tradicionales
Es fascinante pensar que este mismo ingenio tecnológico estuvo alimentando a familias ibicencas durante siglos.
La galería de ribera
El camino junto al río es sombreado y fresco, protegido por una galería de árboles de ribera que incluye olmos, álamos, cañas y zarzamoras. En primavera, las orillas se llenan de flores silvestres y el canto de los pájaros es constante.
Verás mirlos, jilgueros, abubillas con su cresta naranja inconfundible y, si tienes suerte, algún martín pescador lanzándose en picado al agua. Es un ecosistema sorprendentemente rico para una isla tan pequeña.
Consejo local: esta es la ruta perfecta para los días de más calor en verano. La galería de árboles de ribera proporciona sombra constante, y el ambiente junto al agua es notablemente más fresco que en cualquier otra zona de la isla. Lleva picnic y busca un rincón junto al cauce para comer.
Las huertas tradicionales
A ambos lados del río se extienden las huertas que durante siglos aprovecharon el agua del cauce. Algunas siguen en producción hoy, y verás parcelas de naranjos, limoneros, higueras y hortalizas que los payeses trabajan con las mismas técnicas de sus abuelos.
Los sistemas de riego tradicionales, con acequias de piedra y compuertas de madera, son un ejemplo precioso de ingeniería hidráulica popular. En algunos tramos el camino atraviesa campos abiertos donde crecen algarrobos centenarios de troncos retorcidos y copas enormes, uno de los árboles más emblemáticos de Ibiza.
El regreso por la desembocadura
La ruta completa el círculo volviendo hacia Santa Eulària por el tramo final del río, donde el cauce se ensancha y desemboca en el mar junto al puerto deportivo. Este último tramo tiene un paseo acondicionado que pasa por un parque donde las familias pasean por las tardes.
La desembocadura forma una pequeña zona húmeda donde se pueden ver garzas, garcetas y otras aves acuáticas, especialmente al amanecer y al atardecer.
Información práctica
- Distancia: 8 km (circular)
- Dificultad: Baja, sin dificultad técnica, apta para todas las edades
- Duración: 2,5 horas a paso tranquilo
- Mejor época: Invierno y primavera (río con agua, paisaje verde y exuberante)
- Sombra: Abundante a lo largo del río
- Puntos de interés: Puig de Missa, Pont Vell, Molí de Baix, desembocadura
- Después de la ruta: Terraza en el paseo marítimo de Santa Eulària